Ángel

"Hola, soy Angel Gil, donante de médula.

Quería compartir mis impresiones sobre la experiencia que he vivido como donante de médula ósea.

Hoy ha sido un día muy especial para mí, me debato entre hacerlo púbico o mantener el anonimato; hoy me han realizado una extracción de medula ósea para un receptor extranjero, que por supuesto no conozco ni pretendo conocer.

Me he pasado toda la mañana en el hospital conectado a una máquina que procesaba mi sangre para extraer células madre y mañana vuelvo. No me ha dolido nada, ni siquiera los días previos con los pinchazos preparatorios.
Lo sencillo y lo procedente sería guardarme para mí y para mi familia la decisión que tomé y mi actuación, pues el gesto y la satisfacción es la misma.

Pero me falta algo. Creo que con hacerlo público no pretendo en ningún momento pecar de soberbia ni de falsa modestia, ni de ser más que nadie, ni un héroe, ni nada por el estilo, soy una persona normal, como casi todos, que somos capaces de hacer muchas cosas buenas por los demás. Si he hecho la donación es por puro convencimiento desde hace muchos años de que esto es lo correcto.

Desde hace mucho tiempo, soy donante de sangre y de médula y hasta ahora no había llegado la ocasión de ser compatible con alguien. En el momento que me llamaron para informarme que podía ser compatible con otra persona no lo dudé y sólo deseaba que fuese verdad y poder hacer la donación.

Una vez hecha, he pensado en publicarlo sólo por un motivo: pienso que es muy importante sensibilizar a todos mis amigos y a mi entorno de lo importante que puede ser para cualquier persona necesitada que entre el médico en su habitación y le diga que han encontrado una persona que es compatible y que se puede intentar el trasplante y la curación, y que, además esa persona eres tú.

Muchos sois donantes de sangre y comprendéis lo que digo, sólo os pido un paso más: que seáis donantes de médula.

No duele y da una satisfacción que no os podéis imaginar.

He considerado contar mi experiencia porque pienso que es muy importante que mucha más gente se una a la causa y seamos muchos más los que podamos ayudarnos unos a otros, con un sencillo gesto: acercarnos al médico, en una donación de sangre, en un hospital.

No nos cuesta dinero y nos hace ser mejor persona.

Animaos, aunque sea pensando que quizás mañana alguien de los nuestros o nosotros mismos nos podemos encontrar en la misma situación".

 

 

Página web actualizada 12/08/2016 12:13:08