Alicia

Con 26 años me diagnosticaron un Linfoma de Hodgkin y me tocó aparcar mi vida para empezar a luchar. Sin embargo, no es de eso de lo que quiero hablaros hoy. No me apetece contaros lo dura que fue la quimioterapia ni la radioterapia, sino cómo cambió todo una vez que recibí la ansiada noticia de la remisión.

Recuerdo el 8 de mayo de 2007 como si fuera ayer. Viene a mi cabeza la euforia y esa mezcla de alegría e incredulidad al ver que me acercaba a la línea de meta, que sólo faltaban unos pasitos más.

Y... ¿qué pasó después? Pues que pude ver cómo mi cuerpo iba mejorando día a día. Mi pelo brotaba de nuevo, y la expresividad de mi cara cambiaba radicalmente conforme me iban saliendo las cejas y las pestañas. Ya no me sentía tan agotada, sino que iba recuperando mi vitalidad. Tenía 27 años, toda una vida por delante y estaba preparada para salir a la calle y aprovechar al máximo esa segunda oportunidad.

Sin embargo, la vuelta a la normalidad no fue fácil. Me apresuré por volver a trabajar (sin seguir las recomendaciones de mi hematóloga) y año y medio después tuve que vérmelas con la ansiedad. Podría decir que cometí un error al actuar de esa forma y precipitarme, pero no lo creo: la ansiedad no se debía a mis prisas, sino a la enfermedad a la que me había enfrentado antes.

Fue muy duro superar un cáncer, pero sin él ahora no sería la persona que soy. Este episodio de mi vida me llevó a escribir mis dos libros, “Nadie dijo que fuera fácil. Cómo afrontar un Linfoma de Hodgkin” y “Siempre que llovió, paró”, y estoy feliz por haber ayudado a tanta gente con ellos. También empecé a pintar y así descubrir a la artista que llevo dentro. Colaboré con varias asociaciones para ayudar a otros pacientes y acudí a centros culturales a realizar distintas actividades. Gracias a ello encontré personas maravillosas que ahora forman parte de mi vida, entre ellos al que ahora es mi marido, que dudo que en otras circunstancias nuestros caminos se hubieran cruzado. 

Estoy orgullosa de todos los pasos que he dado, y aunque a veces tenga miedo por las secuelas o por recaer, me alegro de haber llegado hasta aquí. Aprecio lo que tengo, disfruto el día a día y no me pienso rendir. 

Pd: Si queréis saber más sobre mí, os invito a visitar mi página web. Ahí podéis comprar mis libros o poneros en contacto conmigo para compartir vuestras experiencias.

Puedes leer el testimonio anterior de Alicia AQUÍ.

Alicia habla de sus dos libros: "Nadie dijo que fuera fácil" y "Siempre que llovió, paró", y de cómo se adentró en el mundo de la escritura.

Alicia habla de lo que sintió cuando le dijeron que estaba en remisión completa.

Webpage updated 09/25/2016 09:17:40