Ana Belén

Me llamo Ana Belén, tengo 38 años y llevo 3 batallas ganadas al linfoma. A los 22 años me diagnosticaron un Linfoma de Hodking. Por esa época estaba en la universidad, así que abandoné los estudios y me dediqué por completo a curarme. Después de 8 meses de quimioterapia y radioterapia, con la ayuda de los médicos y mi familia terminé el tratamiento en remisión completa.

Pronto continué con mi vida, finalicé los estudios, encontré trabajo, comencé a vivir con mi pareja, etc, Habían pasado 12 años y había vuelto a la normalidad cuando me diagnosticaron un Linfoma no Hodking difuso de células grandes en estadio III.

Esta segunda etapa de la enfermedad fue muy difícil de asumir psicológicamente, tanto para mí como para mi familia. Ya había conseguido superar todos los miedos del pasado y tenía muchos planes de futuro. De pronto se me rompió la vida; recuerdo pasarme noches completas llorando sin consuelo y sin esperanza ninguna de salir adelante.  Afortunadamente y gracias a los tratamientos tan efectivos que existen,  conseguí que la enfermedad volviera a remitir durante dos años y medio. En diciembre de 2013 tuve una recaída del LNH y me sometí a un autotrasplante de médula. La estancia en el hospital se hace muy difícil, sobre todo el mes que dura el proceso del autotrasplante en el que vives en una habitación aislada y no puedes recibir visitas. A mi marido se le ocurrió la idea de escribir un blog a modo de diario, así informábamos a nuestro entorno de mi estado de salud y pasábamos las horas contando las vivencias que nos ocurrían de manera divertida.

El nombre del blog, “mi subida al Everest” se nos ocurrió el día en que vino el médico a nuestra habitación a explicarnos en qué consistía el trasplante. Quimioterapia, catéter, extracción de células madre, más quimioterapia, medicamentos orales, analíticas constantes además de una multitud de complicaciones y todo ello sin garantizarte que vaya dar resultados al 100%.

Escuchaba al doctor explicar el proceso me sentía como una alpinista que tiene que escalar una gran montaña, se encuentra en los pies de la misma y ve la cima tan lejana que no sabe si conseguirá alcanzarla.

Si queréis consultar el blog, aquí os dejo el enlace: http://www.misubidaaleverest.com/sobre-este-blog/

Han pasado casi 3 años desde entonces y estoy totalmente recuperada, el trasplante funcionó, vuelvo a trabajar, a viajar, a disfrutar de cada minuto junto a los míos. Las personas que me conocen dicen que “no me pierdo ni una”, pero la experiencia me ha enseñado a valorar las pequeñas cosas de la vida que nos hacen inmensamente felices e intento vivirlas al máximo.

Quiero destacar también la importancia de la investigación para conseguir una mejora en los tratamientos o incluso una cura de la enfermedad.

También dar las gracias a todos los donantes de médula, ya que con su pequeño gesto ayudan a salvar muchas vidas. Animo a todos los que no lo sean a que se informen y den el paso, pues yo que he sido mi propia donante, he pasado por el mismo proceso y puedo decir que es muy sencillo, rápido e indoloro.

Espero que mi testimonio sirva para ayudar y dar esperanza a todos los que padecen alguna enfermedad y necesitan ver que hay vida después de los  hospitales, tratamientos, pruebas médicas y demás. ¡Mucha fuerza a todos!

Ana Belén

Webpage updated 09/16/2016 09:34:20