Antonella

Esta es mi historia. En 2012, cuando tenía 15 años, me ingresaron en el hospital durante las vacaciones de verano. Resultó ser una apendicitis pero no me querían dar de alta porque mis resultados de sangre estaban muy bajos. Mis plaquetas estaban en 60.000 y bajaban muy rápidamente.

Creo que fui la niña más revisada por todos los doctores de ese hospital. Me dieron el alta con la condición de que fue de urgencias a una hematóloga. Me tuvieron un año yendo a la hematóloga, quien solamente me daba vitaminas y muchísimos inyectables. También me hicieron mi primera punción medular. Realmente la sufrí bastante y ya no quería saber nada. Me prohibieron todos los deportes. Realmente siempre me había gustado hacer muchas actividades hasta que un día se me quitaron de golpe. Los hematomas cada vez eran más grandes y frecuentes y tenía petequias. 

Mis padres decidieron llevarme a La Plata y caímos en el hospital italiano, donde me atendió un hematólogo. Me hizo muchísimos estudios y descartamos la enfermedad Anemia de Fanconi. En 2013, con 17 años, me diagnosticó aplasia medular idiopática después de mi segunda punción de médula. No se sabe el origen de la enfermedad.

Volví a mi pueblo y comencé el tratamiento más cerca. Para tratar la enfermedad me dieron ácido fólico y acudía a un control todos los meses. Ahora tengo 18 años y sigo luchando contra esta enfermedad y espero seguir bien con mi vida. Aunque los controles son inevitables, realmente, es muy normal mi vida.

Mis planes a futuro es empezar la carrera de bioquímica y poder ser mamá sin conflictos. Le deseo suerte a todos los que luchamos contra esta enfermedad.

Antonella

Webpage updated 04/08/2015 16:54:54