Carmen

Mi madre se llama Carmen Jiménez. Una vez leí que Carmen significa vid, que es la planta de la uva. Ella nació en Toledo, en Puebla de Almoradiel, y ahí hay viñas donde quiera que mires. Ella es como una viña, fuerte, pero a la vez, con un fondo muy dulce.

Han pasado ya cuatro años y medio y parece que fue ayer cuando nos dijeron que esos dolores que tenía no eran contracturas, ni lumbalgias, ni temas similares. Ante todo tengo que dar las gracias a esos profesionales de la medicina que trabajan a pie de calle, la primera línea de fuego, que son los médicos de cabecera. La de mi madre, Miriam, tuvo un ángel que ese día la iluminó para profundizar en una simple analítica y enviarnos rápidamente al hematólogo. Gracias a ella y a una gran amiga fisioterapeuta, mi madre inició el tratamiento del mieloma múltiple en un estadio muy, muy temprano.

Eso ayudó, como ayudó tener a unas excelentes hematólogas en el Hospital de Parla, aún de titularidad pública por cierto, que desde el primer momento pensaron que mi madre era muy joven y que necesitaba el mejor tratamiento posible para volver a estar tan divinamente como antes del cáncer.

Carmen, patient of multiple myeloma

 

Cuando nos dijeron que tenía mieloma múltiple no pensamos que era cáncer puesto que no habíamos escuchado hablar de ello nunca. Tuvimos que preguntar y leer algunos libros y folletos que nos dejaron las hematólogas para poder enterarnos un poco porque, de los distintos tipos de cáncer hematológicos, este no es el más conocido. Además, como vas al hematólogo no caes en la cuenta de que es cáncer. Tuve que decírselo a mi madre porque al principio decía que no lo era. No era negación, sino que la pobre andaba pérdida. Una vez aclarado, sólo dijo: "Bueno, pues cómo se cura esto y cuándo empezamos a ello."

Jamás ha tirado la toalla; ni cuando nosotros estábamos cansados y no estábamos a su altura, ni cuando la quimio en pleno verano la dejaba sin fuerzas, ni cuando tuvo que someterse al autotrasplante. He de reconocer que, por mucho que la familia la ayudásemos, ha sido ella quien lo ha superado. Sólo ella, con su fuerza, su dignidad, sus ganas de vivir y sin dramatizar, llamando al cáncer por su nombre y luchando sin complejos.

Y como ella, cada vez más escuchan el diagnóstico con otro rostro, preguntando tan sólo las fechas de inicio de los tratamientos o las formas de luchar contra ello.

Carmen, a recovered pacient of multiple myeloma

Ahora que personas como mi madre nos han enseñado que de esto se sale, ahora que por fin sabemos que no es una condena a muerte, justo ahora tenemos la crisis. Y ahora sí que tengo miedo, miedo de que el día de mañana los recortes lleguen a las esperanzas y los sueños de muchas familias. Ahora que tenemos la fuerza no nos pueden quitar las herramientas. No obstante quiero mandar un mensaje de optimismo y amor para todos los que andan en la lucha; que no desesperen porque de esto se sale.

Maribel (hija de Carmen)

Webpage updated 09/29/2016 02:05:11