Daniela

El día 21 de noviembre de 2012 nos dieron una de las peores noticias que unos padres pueden recibir. Nuestra hija, de tan sólo 9 meses, tenía leucemia. En ese momento se te viene el mundo encima, piensas por qué está pasando esto y quieres despertar de esta pesadilla.

De repente te encuentras en una habitación de hospital rodeado de médicos y enfermeros y sin saber nada sobre esa enfermedad que has oído hablar pero que no entiendes por qué existe. En realidad nadie espera esa noticia y menos que le pase a un niño tan pequeño, pero por desgracia ocurre.

Al día siguiente empiezan las pruebas y varios días después y sin haberlo asimilado todavía, con lágrimas en los ojos y preguntándote todavía el por qué, empieza el tratamiento de quimio y ya te ves envuelto en un mundo que se te hace enorme.

Gracias al equipo médico y de enfermería del Hospital Puerta del Mar de Cádiz todo fue más fácil ya que nos trataron como si estuviéramos en casa, lo que agradeceremos toda la vida. En todo momento recibíamos ánimos y cariño, sobre todo hacia nuestra pequeña que era la única que no entendía qué hacía allí.

Poco a poco te vas enterando de qué es la leucemia, conoces a otras familias que han pasado por ello, están pasando y que pasarán. Te apoyan, tú les apoyas y vas informando a los nuevos que entran. Con el tiempo hacemos una piña que hoy día se convierte en amistad y que luego nos une para luchar contra esta enfermedad.

Poco antes de terminar el tratamiento a finales de abril de 2013, nos informan que no es suficiente con el tratamiento convencional de quimio y que Daniela necesitará un trasplante de médula. Otra vez se te viene el mundo encima y aquí empieza otro mundo nuevo, así que iniciamos otra andadura en nuestra lucha por la vida de nuestra pequeña. Ahora lo difícil era encontrar un donante compatible, que no es nada fácil.

Un mes y medio más tarde de nervios y sin dormir nos dan la noticia que esperábamos: ¡Tenemos un dónate! Un donante de Estados Unidos es compatible con nuestra pequeña y ha accedido a donarle su médula. No os podéis imaginar la alegría que nos dio esta noticia aunque sabíamos que ahora venía lo difícil ya que un trasplante es algo duro y difícil: mudarse a otra ciudad, estar alejado de familia y amigos, etc.

El 12 de agosto ingresamos en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. Pasamos un mes en la cámara de aislamiento. Todavía recordamos como si fuera ayer ese día en el que se realizó el trasplante y ya ha pasado un año. Los meses siguientes fuera de casa en Córdoba y sin ver a la familia durante meses fueron duros pero ha merecido la pena. Hoy día Daniela está así como la veis, seguimos con nuestras revisiones pero después de casi dos años podemos hacer vida normal. Hoy celebramos que lleva ya un año trasplantada.

No tenemos palabras para agradecer a todos los profesionales, familiares y amigos que nos han apoyado durante este viaje. Por supuesto siempre estaremos agradecidos a esa persona anónima que nos ha dado vida y la alegría de vivir al ver así a nuestra pequeña. Allí donde estés en Estados Unidos, ¡GRACIAS! ¡DONA MÉDULA, DONA VIDA!

Webpage updated 08/25/2015 11:04:18