Gayané

6/12/2015. Hola a todos los luchadores, familiares y seguidores de la Fundación Josep Carreras.

Somos Zara y Tatevik, las hijas de Gayané Muradkhanyan, médico de profesión, excelente persona y una madre coraje que ha hecho todo en su vida para ayudar a sus hijas.

El 24 de octubre de 2014 nuestra madre fue a una revisión rutinaria a su médico de cabecera. Esa misma tarde recibió la llamada del centro de salud de nuestro barrio, avisándole de que tendría que ir a recoger un volante de ingreso urgente para el hospital General Universitario Gregorio Marañón. Fuimos con ella a recoger el volante pero la doctora de cabecera no nos quiso adelantar nada, solo comentó que fuéramos al hospital y ahí nos darían el diagnóstico.

Después de pasar toda la noche en urgencias y de varias analíticas de sangre, de madrugada nos comunicaron que la iban a ingresar. Al día siguiente, vinieron a visitarla los médicos y nos comunicaron que la iban a trasladar a la unidad de Hematología y Hematoterapia y ya nos darían el diagnóstico final. Ese momento fue muy duro, nos mirábamos unas a las otras pero no queríamos vocalizar la palabra cáncer, no queríamos creer que esto nos sucedía a nosotras. En todo momento intentamos mantener la calma y el positivismo.

Llegó el día en el que el médico le comunicó a nuestra madre su diagnóstico, leucemia mieloide aguda en estado muy avanzado, y que urgentemente tenían que empezar con la sesión de quimioterapia. Esa misma tarde empezaron con el tratamiento. Recuerdo los ojos asustados de ella pero que, en todo momento, quería aparentar tranquilidad.

Superamos el primer tratamiento y llegó el momento de la punción de la médula para ver si el tratamiento había hecho efecto: un día muy nervioso esperando los resultados. Respuesta negativa, la enfermedad seguía, la médula seguía produciendo células malignas. Urgentemente segundo tratamiento de quimioterapia sin dejar que el cuerpo se recuperara ni un día.

No quiero entrar mucho en detalle de todo lo que hemos pasado durante ese mes en el hospital. Ha sido muy muy duro ver como la persona más querida en este mundo se iba debilitando y apagándose. Por desgracia su cuerpo se debilitó tanto que la bacteria pseudomona atacó sus pulmones y la tuvieron que trasladar a la UCI. No perdimos la esperanza ni siquiera estando en la UCI, esperanzados de que la médula empezaría a producir sangre, pero ya era demasiado tarde.

El 6 de diciembre de 2014 nuestra queridísima madre falleció, no pudo vencer al enemigo. Ha sido el golpe más duro de nuestras vidas.

Este año yo, Tatevik, la hija menor de Gayané, me hice donante de médula ósea. Como no pude ayudar a mi madre, espero poder hacerlo para otra persona que lo necesite.

Ánimo a todos los que tenemos la suerte de ser sanos, para que nos hagamos donantes de médula. No nos cuesta nada y ayudamos a volver a tener vida a las personas que luchan contra esta maldita enfermedad.

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