Ignacio

Hola, me he decidido a contar mi historia de cómo se puede superar esta enfermedad. Yo trabajaba y trabajo en las Ambulancias Rodrigo de Burgos. Cuando llevaba ya 2 años trabajando, de la noche a la mañana, empecé a encontrarme muy cansado, como si tuviera gripe. Además, recuerdo que me sangraban las encías, etc. Después de unos cuantos días y de no poder más, decidí ir a urgencias y fue curioso cómo ocurrió todo.

Era viernes y estaba de guardia. Acababa a las siete de la tarde y me salió un viaje con una paciente a las cinco. Gracias a dios que fue así, ya que llevé a la paciente a urgencias de Burgos. Desde la localidad donde trabajo, Medina de Pomar, a Burgos hay 86km, 1 hora más o menos de viaje. Decidí quedarme en urgencias. Sobre las nueve de la noche me llamaron, después de haberme hecho antes analíticas, etc. y en el box 8 me dieron una noticia que nunca se me olvidará.

Me dijeron que tenía una enfermedad muy grave en la sangre (leucemia) y me ingresaron. A todo esto, mi hija Michelle de 8 años estaba en Medina, en un cumpleaños de una amiga. Así que podéis imaginar qué papeleta teníamos. Tengo que decir que mi mujer fue algo asombroso en todo momento. Me decía que me iba a curar y que no pasaba nada y adelante.

Al día siguiente llegó el hematólogo, el Dr. Casado, muy bueno y majo. Me contó lo que tenía y cuál sería mi tratamiento y yo me lo tomé como si el tratamiento (quimioterapia y un trasplante de médula ósea) fuese algo simple, sin tener ni idea de lo duro que iba a ser.

Después de 3 meses, entre quimioterapia y punciones, decidieron que lo mejor era un autotrasplante y decidí ir a Santander, ya que en Burgos no se hacía. Allí, después de más quimioterapia, punciones, etc. me hicieron el autotrasplante. Luego tuve que ir a revisiones cada semana, cada mes y al final cada año, hasta que me dieron el alta total.

Ya han pasado 8 años y sigo trabajando, hago deporte, corro maratones, etc. Quiero decir que para todos los que nos toca esta enfermedad, la ilusión, la fuerza y ser muy positivo es el 50% de la curación.

Estoy muy agradecido a los médicos, entre ellos, el Dr. Hermida de Burgos, que es lo más grande que hay, el Dr. Casado, Andrés, Iriondo, Nacho, etc. También a las enfermeras que las volví locas y a mi amiga Maury, la de limpieza, que me traía cafecito y pastas. También a mi mujer, quien no se separó de mí ni un día y a mi hija, que lo pasó muy mal pero que lo superó muy bien ya que mis padres se encargaron de que no se notara mucho mi ausencia y de darle muchos ánimos y cariño. A mi familia, hermanos, amigos, compañeros de ambulancias, encargados, gerente, etc. y a mi jefe Rodrigo, quien desde el primer día estuvo ahí y se encargó de que no me faltara nada nunca, también les estoy muy agradecido. También a mi compañero de habitación Jesús, con quien me sigo viendo y que con sus 68 años está hecho un fenómeno. Mi párroco, Jesús Mari, también me ayudó mucho.

Con mi historia quiero poner mi granito de arena y dar muchos ánimos a los que están pasando por esto. Yo acabo diciendo que a esta enfermedad le saco algo muy positivo y es que, como ves, la vida después es increíble, la disfrutas muchísimo. Llevo 5 o 6 años colaborando con la Fundación y pido a la gente que colabore ya que es muy importante y hacen un trabajo impresionante.

Un abrazo a todos.

Webpage updated 12/05/2016 05:17:36