Laura

Los sueños nunca acaban

Hola a tod@s. Primeramente permítanme presentarme: me llamo Laura Ribó, tengo 21 años y soy catalana, de Lleida. Cuatro años después de haber terminado la lucha con mi enfermedad, el linfoma de Hodgkin, ya me veo preparada para explicar mi testimonio e intentar ayudar a todas aquellas personas que están pasando por todo esto y se encuentran en momentos difíciles.

Con 16 años, y habiendo empezado mis estudios de primero de bachillerato, después de ciertas pruebas me dieron la mala noticia: linfoma de Hodgkin. Unos doctores muy profesionales, y a los cuales tengo mucha estima, me dijeron tras comunicarme el diagnóstico: “Laura, tranquila, te vas a curar pero el tratamiento será duro. Cuando terminemos con esto, ya ni te acordarás”. La única pregunta que hice era si se me caería el pelo. Al ser una chica adolescente de 16 años y al ser el único efecto secundario que conocía de la quimioterapia fue lo primero en lo que pensé. Poco después vi que esto era lo menos importante.

Al volver del centro hospitalario, fui a ver mis amigos, que casualmente ese día estaban todos reunidos porque teníamos que hacer un trabajo en grupo para Educación Física. Allí sí que os diré que lloré cuando les conté la noticia. Más bien lloramos todos. Durante los siguientes días, lo único en lo que pensaba era: de esta voy a salir… He salido de todas, ¿por qué no de esta? Es un bache más que te pone la vida, innecesariamente y menos a estas edades, pero que una vez te lo ha puesto solo tienes que luchar y seguir adelante, no te queda otra, y pensar que lo primero es la salud y curarte. Si haces esto lo otro ya te vendrá solo. Si te desanimas, tienes dos problemas: la enfermedad en sí misma y las pocas fuerzas para combatirla.

Así que, como buena virgo, nada me tumbó. La enfermedad no pudo conmigo y ahora estoy a punto de cumplir uno de mis sueños: acabando la carrera para ser profesora, no solo para educar sino también para ayudar a las personas que lo necesitan, como estoy intentando hacer ahora con los que me leéis.

A todas aquellas personas que estáis pasando por esto y a sus familiares, decirles que el momento de la enfermedad es duro, nadie ha dicho que no lo sea, pero que después, la vida se sigue viviendo con más intensidad cada minuto y se pueden cumplir los sueños que nos quedan. Después veréis que todo será más emocionante. Solo tenéis que pensar que nada os puede hacer caer, y menos una maldita enfermedad.

Gracias por dejarme expresar y espero que mi humilde testimonio pueda ayudar a otras personas que hoy se encuentren inmersas en esta lucha.

Laura Ribó.

Webpage updated 10/05/2015 13:58:58