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Miriam

Todo empezó con mi padre, un folleto sobre la donación de médula ósea y muchas ganas de ayudar a alguien. A partir de ese momento ambos nos hicimos donantes, y la verdad es que siempre piensas que es muy difícil que te toque, que las posibilidades son mínimas, pero algo de ilusión tienes porque pase.

El día que me llamaron y me dijeron que me tenían que hacer más pruebas, mis sentimientos eran diversos: miedo, alegría, ilusión, inquietud... Poco a poco la idea de donar se acercaba y tenía muy claro que no iba a tirar la toalla, que no iba a rechazar la idea de poder ayudar a alguien así.

Desde que me hice donante hasta que he donado han pasado seis meses, es algo totalmente increíble y raro, pues la media de encontrar un donante son varios años. Eso me hace pensar, y creo realmente que una de las razones por las que he venido a este mundo es porque tenía que ayudar a esa persona a seguir adelante con su vida, a luchar por sus sueños y en definitiva a vivir.

Me siento realmente feliz, plena y realizada poder haber hecho este pequeño gesto por mi parte que es una gran ayuda para el donante. Sólo espero que todo haya ido perfecto, que sea muy feliz y que le haya devuelto la sonrisa. Animo a todas las personas que lean esto que se hagan donantes, que se informen y que sean solidarios hasta la médula.

Webpage updated 04/24/2017 16:40:47