Montserrat

Mi nombre es Montse y el 26/09/14 cumplí mi segundo cumple vidas.

Mi historia con la leucemia comenzó el viernes 09/03/12. Por fin me había quedado embarazada y estaba muy feliz. Esa mañana fui con mi marido al Hospital Ramon y Cajal para hacerme la primera analítica por mi embarazo.

Recuerdo lo felices que estábamos, pero el cuento terminó en el momento  que sonó mi móvil. Me llamaban del ambulatorio para comunicarme que habían visto algo raro en mi analítica. En ese momento pensé “uff… ¿que habrán visto?, ¿correrá peligro mi bebé?”.

Después de 4 horas en urgencias, me confirmaron que tenía leucemia. No nos lo podíamos creer, no podía ser verdad. Nadie sabía lo de mi embarazo, salvo mi marido, y ahora en lugar de una mala noticia, tenía que comunicar dos. Nunca tendría a ese bebe tan deseado.

Sólo estaba de dos meses, no tenía ninguna opción de que aquel embarazo llegase a término, pero gracias a él tuve la oportunidad de luchar y recuperar mi vida.
¡Qué bofetada nos había dado la vida! Siempre piensas que estas cosas no te van a pasar.
Recuerdo las primeras palabras de mis ángeles (así llamo al personal sanitario que me ayudó en todo el proceso): "para conseguir recuperarte tienes que poner mucho de tu parte, un 80% depende de ti y el 20% de la medicina".

En todo el proceso puse el máximo de mí, no podía hacer menos, mi bebé se lo merecía.
Al día siguiente comencé con la quimioterapia y los tratamientos. Mi vida había dado un vuelco de 360 grados. A las dos semanas me hicieron un legrado porque el feto ya había muerto por el tratamiento. Fue una etapa muy dura: quimio, transfusiones, legrado, infecciones, radio... Mi vida había pasado de ser una vida normal y corriente a luchar segundo a segundo por mi vida. Una complicación tras otra, llegó el momento de buscar donante, primero emparentado. Sólo tengo un hermano y por desgracia no fue compatible, así que se empezó la búsqueda de donante no emparentado. En junio llego la buena noticia, habían encontrado un donante compatible.  Pero el destino me la volvió a jugar, al hacerle las pruebas para donar, tenía hepatitis. Que desilusión, pensé que todo lo pasado no había merecido la pena. Pero pasado ese momento, me recompuse y pensé, ¿porque no van a encontrar otro donante? 

La buena noticia llego en septiembre, habían encontrado otra donante en USA.

Mi nuevo nacimiento se produjo el 26/09/14.  Después del trasplante fue un  momento muy duro, estaba sin defensas, era vulnerable y todo me afectaba. Cogí neumonía. Otra vez se torcía todo, pero después de liberarme los pulmones de líquido, empecé a salir del pozo. A los pocos días conseguí el alta. Empezaron las visitas periódicas a consulta, primero varias veces por semana, luego semanalmente, quincenalmente, mensualmente... En dicho proceso hubo buenos y malos momentos porque para mí esta enfermedad es como una montaña rusa.

Tuve que tener mucha paciencia porque mi médula no producía plaquetas, hemoglobina a unos niveles razonables.

Largas fueron las horas en el hospital de día, esperando transfusión de sangre y plaquetas. Gracias a que hay gente que altruistamente dona, hoy puedo contar esta historia.
Hoy puedo decir que estoy en remisión completa y no tengo ningún tratamiento. Voy a control cada dos meses. Veo que la meta de mi curación ya está muy cerca.

Me gustaría que mi historia sirva de ejemplo para pacientes y familiares que en estos momentos pasen por algo parecido a lo mío. Esta enfermedad es curable y con la ayuda de la Fundación Josep Carreras, conseguiremos que sea al 100%.

Dona medula, dona vida.

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