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Sheila

Me llamo Sheila, actualmente tengo 29 años, soy de Leioa (Bizkaia) y llevo casi 6 meses trasplantada de médula ósea. Solo sé que la persona que me dio la vida es un joven estranger a quién mi familia y yo le hemos puesto el nombre de Luke. Y quién por siempre ocupará un gran hueco en nuestras vidas. 

A los 26 años, en el 2014, me diagnosticaron un linfoma de Hodgkin clásico A estadio IV. Me notaba muchísimo dolor en la zona sacra y cada vez iba a más. Cada dos por tres acudía a urgencias, pero no me veían nada, hasta que decidimos ir a un hospital privado y realizarme una resonancia ya que el dolor era insoportable y no me dejaba llevar una vida normal. Aparte, días antes me habían aparecido varios bultos en el cuello. 

Y entonces ahí es cuando se vio que tenía una masa tumoral, Me biopsiaron la zona sacra con la mala suerte que se me infectó y quedó una herida abierta durante dos años y medio, teniendo que ir constantemente a hacerme curas ambulatorias. Un mes después de la biopsia comencé con la quimioterapia.

Los médicos me decían, “tranquila, irá bien. El linfoma es muy tratable. En menos de un año volverás a tu vida normal”. Y ese año se convirtió en tres. No me funcionaba ninguna quimioterapia, la radioterapia no pudieron dármela por el asunto de la herida, y así pase tres quimios, un autotransplante fallido, otras tres quimios y el trasplante alogénico de médula ósea a principios de año. 

Ahí comenzó mi nueva vida. Ahora, aún en proceso de recuperación, mientras voy al hospital a una consulta, he decidido escribir y contar un poco mi historia. Si con esto puedo ayudar a otras personas estaré encantada”.

Sheila

En la imagen, dos años antes de comenzar el cáncer.

Webpage updated 07/24/2017 11:53:41