Víctor

Hola mi nombre es Víctor Reboredo. Tengo 29 años y soy natural de Pontevedra.

En el año 2010, cuando tenía 25 años y tras varios días de malestar general y mareos, decidí ir a urgencias al Hospital Montecelo (Pontevedra). Tardaron mucho en comunicarme los resultados. Llegaron ya de madrugada y cuál fue mi sorpresa cuando me dieron la noticia de que me habían encontrado una 'masa mediastínica' de un tamaño bastante considerable, de carácter tumoral. Decidieron que tenía que quedarme ingresado.

En un primer momento coincidieron en hospitalizarme una semana en el Hospital Clínico Montecelo. Me realizaron diversas pruebas y finalmente me trasladaron al Hospital Xeral Cíes de Vigo, donde estuve hospitalizado aproximadamente 50 días.

En dicho hospital, me intervinieron hasta en 4 ocasiones empleando diversas técnicas. Entre éstas, me realizaron una mediastinotomía y una toracotomía lateral anterior con idea de obtener un diagnóstico preciso para poder aplicarme el posterior tratamiento.

Tras estas intervenciones, lo único que me diagnosticaron fue una ''fibrosis'', cosa que posteriormente quedó descartada, unos dos meses después de estar ya en casa y tras encontrarme en un Pet-Tac, una velocidad de marcación alta y una hiperactividad metabólica que reconocía que ahí había algo más que una simple fibrosis.

Los post-operatorios fueron bastante complicados, pero había que volver a ponerse ''manos a la obra'' para que me diagnosticasen rápido qué tenía y comenzar con el tratamiento correspondiente, pues el tiempo siempre juega en contra lamentablemente en estos casos previos al diagnóstico.

Cuál fue mi sorpresa y la de mi familia cuando, tras la experiencia de los casi dos meses hospitalizado y las muchas intervenciones, me dijeron que tenía que volver a pasar por otra intervención similar a la anterior. Todo esto después de venir de un post-operatorio de 8 meses, del cual me costó bastante recuperarme, pero que gracias a mi familia y amigos llevé de la mejor forma posible siempre, cosa que agradezco enormemente a tod@s.

8 meses después de las intervenciones que os comento, decidieron volver a intervenirme en el Hospital Xeral Cíes. Esta ver con una vía de abordaje diferente a las anteriores y más invasiva. Tuve que ir a un cursillo previo de 3 semanas pre-operatorio para saber cómo tenía que moverme en la cama; toser, estornudar, respirar con el diafragma y no de forma normal, etc. y acostumbrarme a vivir una pequeña temporada ''limitado'' a estar en cama.

Llegó el día de la intervención y me hicieron bajar tres días seguidos a quirófano. Hasta el tercero no me operaron, cosa que es increíble que pase a día de hoy y sabiendo que los médicos habían debatido y estudiado a fondo mi caso en diversos congresos. Me enviaron a casa a los 10 días de la operación, para que pasara el post-operatorio más tranquilo. Esperaba que tras esto pudieran darme un diagnóstico firme.

A los 23 días, salí de casa por primera vez y fui al hospital para que me sacaran algunas grapas y que me dieran el diagnóstico. Cuál fue mi sorpresa cuando me encontré a todo el equipo del hospital lamentándose porque, una vez más, no habían encontrado un diagnóstico preciso. Era algo increíble y difícil de explicar.

Continué con el post-operatorio y la recuperación en casa y mi médico de medicina interna al cual le debo todo, se movió lo más rápido posible para cambiarme de equipo y de centro hospitalario. Acudí al complejo hospitalario Universitario de A Coruña en el que, tras una intervención más, me diagnosticaron un Linfoma de Hodgkin adherido a vena cava superior + Fibrosis nodular.

Gracias al diagnóstico de este nuevo equipo, pude comenzar con el tratamiento de quimioterapia en el hospital Provincial de Pontevedra para combatir el linfoma, puesto que no se podía intervenir quirúrgicamente al estar adherido a una vena importante. Me pusieron quimioterapia durante 7 meses (ciclos de ABVD). Una vez finalizada la quimio (2012), me pusieron 50 sesiones de radioterapia, para erradicar los posibles restos que podían quedar del linfoma.

Tras estas etapas, en mayo de 2013 me comunicaron que estaba en remisión completa. ¡Hay días en los que vale la pena madrugar!

Actualmente, estoy en seguimiento con pruebas periódicas, puesto que los cinco primeros años son los más importantes para verificar que no hay intentos de reaparición de la enfermedad. Debido a la radioterapia, la vena cava superior me ha quedado dañada considerablemente y no permite la circulación por ella, derivando en un síndrome de vena cava superior el cual me están tratando. Sé que estaré limitado para hacer ciertas actividades y movimientos en mi vida diaria hasta dentro de 2 años aproximadamente, ya que es el tiempo que los especialistas del equipo cardiológico y vascular consideran que va a tardar en recanalizarse, pero me quedo con lo de que estoy vivo.

De momento no puedo trabajar por lo que he aprovechado para dedicarme plenamente a lo que más me gusta que son los caballos. Soy propietario de una yeguada y secretario de la Asociación Gallega de Criadores de Caballos Árabes y ahí es donde disfruto día a día haciendo lo que más me gusta y esperando volver a trabajar si todo finaliza bien. También espero volver a montar algún día y hacer todo tipo de deportes de contacto, cosa que a día de hoy tengo limitado por prescripción médica. Me queda el consuelo de que este verano va a ser el primero que podré estar al sol después de no haber podido estarlo durante 2 años consecutivos debido a la quimioterapia y radioterapia.

También soy socio de la Asociación Española Contra el Cáncer y, recientemente, de la Fundación Josep Carreras. Su labor es increíble. Para mucha gente estas enfermedades son a día de hoy un tema tabú o mismamente emplean de forma horrible la palabra cáncer sin pensar en las personas que están luchando día a día. El miedo y la falta de desconocimiento son el principal problema en la población.

Os envío mucho ánimo y fuerza a tod@s los que estéis en cualquier etapa y sobre todo a los que estáis luchando y en especial a los más peques. También especialmente a las familias, amigos… Al final entre todos formáis un ejército.

También quiero agradecer enormemente a los que me habéis apoyado en este tiempo. ¡Las grandes batallas se ganan día a día!

Gracias a tod@s y especialmente a la Fundación Josep Carreras por su labor. También quiero agradecer especialmente a todos mis ex-compañeros de trabajo de la empresa textil en la que llevaba ya 5 años.

Atentamente,

Victor

Webpage updated 12/11/2016 08:54:16