Álvaro

Julio de 2011 era mi mes de vacaciones tan esperadas pero... todo acabó torciéndose. Así es cómo empezó:

 Álvaro, paciente de leucemia

Álvaro Pablo, mi hijo, viajaba a la playa con su tata (mi hermana). Esa tarde le había subido una fiebre puntual pero los médicos que le vieron no le dieron más importancia. Aparentemente parecía un niño sano, fuerte y deportista. Así que, lo típico, lo atribuyeron al crecimiento, a algo que estuviera incubando, a un posible virus, etc.

Pero esto empezó a cambiar y apareció cansancio, palidez y una fiebre más continua; síntomas que empezaron a mosquear a su tata. Cuando regresó fuimos derechitos al hospital, donde le hicieron miles de pruebas y el resultado fue: leucemia linfoblástica aguda Pro-B alto riesgo.

Uf... Ahí empezó mi ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué a él? Palabras que entraron en mí rompiéndome, destrozándome y atravesándome el alma. Mi pequeño estaba gravemente enfermo. Así que volví a la habitación donde él estaba con mi mejor sonrisa para no preocuparlo y diciéndole que nos íbamos a otro hospital mas chuli, donde había mucha medicación y el mejor equipo médico para ponerlo bueno. Le expliqué que tenía unos bichitos que había que quitar de su sangre, algo que él entendió con solo 6 añitos perfectamente.

El 14 de Julio de 2011 entrábamos en la 308, una habitación de aislamiento, fría y de paredes blancas que se iba a convertir en nuestra casa durante mucho tiempo. Lo primero que hicimos fue decorarla con fotos, cartas de sus amigos y seres queridos que, a diario, nos traía la cartera real (su tata). Todos los días hacíamos muchos planes.

La primera llamada al amanecer era la de sus súper abuelos, Juan y Angelita, para darnos toda la fuerza y el cariño, siempre con esa actitud tan positiva que sólo ellos podían darnos.

El 11 de noviembre de 2011 llegó, al fin, la tan esperada REMISIÓN COMPLETA y empezamos el ciclo de Intensificación de Consolidación.

Álvaro, paciente de leucemia, en el hospital

Álvaro el día de su primera remisión completa 

Así fueron pasando los días, los meses, con muchos subidones y también bajones, tropezones, secuelas, efectos secundarios, debido a tanta y tanta quimioterapia. El 15 de Diciembre del 2011, Álvaro Pablo cumplió 7 añitos.

Álvaro, paciente de leucemia, en su cumpleaños

Durante el curso 2011/2012 él no pudo ir al cole,  pero trabajó como un campeón y nos publicaron en la revista unas cartas que escribimos con mucho cariño.

La última vez que Álvaro bajó a la UCI, para un aspirado de médula, fue el 27 de Junio de 2012 casi al año del diagnóstico de la enfermedad, para comprobar cómo iba su médula. Ese día jugaba la Selección  Española y otra vez hubo muchas risas con todo el personal de la UCI porque mi hijo es un niño muy especial y divertido. Entre risas y mucho cariño de todos decían que España iba a ganar. Yo miraba su cara y, cogida de su mano como siempre, vi los botecitos que llevaban dentro parte de mi pequeño a laboratorio y sabía que dentro iba un resultado muy especial.

Pasaron días largos e interminables para mí hasta que llego el 10 de Julio del 2012 cuando, por fin, volvía a escuchar esas palabras que para mí son mágicas: "Álvaro Pablo está en REMISIÓN COMPLETA", pero venía acompañada de una infección, transfusiones de sangre, antibióticos... pero mi campeón volvió a ganar. Ahí empezó su fase de mantenimiento y nos fuimos derechitos a disfrutar de un verano tan diferente del anterior.

Álvaro, paciente de leucemia, en Halloween

Álvaro y su mamá

Cada día que amanece lo miro, y solo verlo me da la vida, porque de eso esta lleno, de vida, fuerza, cariño y esperanza. Es un ejemplo a seguir y un súper guerrero.

Va ganándote leucemia, aunque yo te tenga un poquito de miedo, ya me haces temblar cada vez que te nombro, pero llegará el día que te olvide y te diga ADIOS Y HASTA NUNCA.

A todo el personal de la tercera planta de Onco-hematología Pediátrica del Hospital Materno Infantil de Jaén y al de la UCI darles las gracias porque son un equipo de profesionales estupendos y a la vez son ángeles que cuidan y curan a nuestros peques. Gracias a toda esa gente que estáis ahí, día a día, siempre apoyándonos, ayudándonos, queriéndonos y no os cansáis, sois geniales.

Como veis todos los planes que hicimos en la 308 se van cumpliendo. Álvaro, en Septiembre, volverá al cole con sus compañeros y esta súper feliz.

Con todo mi amor para mi pequeño Álvaro Pablo,

Mamá (Teresa)

¡Gracias a la Fundación Josep Carreras por vuestra labor!

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Página web actualizada 08/12/2016 00:57:49