Antonio Saura
"El pintor Antonio Saura quiso colaborar con nuestra Fundación donando una de sus obras para poder realizar una serie limitada de serigrafías con fines benéficos. Fue gracias a esta donación que la Fundación decidió crear una Colección de Obra Gráfica Original de pintores contemporáneos.
Gracias a esta generosa iniciativa, decidimos iniciar con la obra de Antonio Saura, una colección de Obra Gráfica Original de pintores contemporáneos, con el fin de recaudar fondos para la Fundación que presido.
Lamentablemente Antonio Saura murió de leucemia. Su última obra es un testimonio de solidaridad hacia los demás. Por todo ello quisimos que la primera carpeta de nuestra Colección fuera un homenaje a este gran pintor".
Josep Carreras
La primera carpeta, que fue diseñada por Miquel Flotats, incluye una serigrafía original de Antonio Saura junto con un escrito de presentación de la obra, realizada por el crítico de arte Arnau Puig, y un texto de Josep Carreras.
Esta serigrafía original ha sido estampada a mano por J.Mª Calzado sobre papel Arches 88 de 300gr. Con un total de cinco colores sus medidas son de 534x750mm.
La edición ha sido limitada a 75 ejemplares numerados 1/75 al 75/75 de los cuales 10 se destinados a la Fundación Josep Carreras, 15 ejemplares numerados I/XV a XV/XV destinados al autor y 6 ej numerados HC 1/6 A HC 6/6 destinados a colaboradores.
Antonio Saura nació en Huesca, en el año 1930. Autodidacta, comienza a pintar en 1947 durante una larga enfermedad. Durante los años 1953 y 1955 reside en Paris, colaborando en las actividades del grupo surrealista. En 1956 expone en la biblioteca Nacional en Madrid un conjunto de su trabajo, así como las primeras pinturas realizadas exclusivamente con blanco y negro. Un año después expone por primera vez en Paris en la galería Stadler. En 1959 empieza a trabajar con obra gráfica con la serie Pintiquinitras. A partir de entonces no deja de exponer en grandes ciudades como Nueva York, Eindhoven y Rotterdam, Buenos Aires, Río de Janeiro o Bruselas
El año 1965 marca un punto de inflexión, cuando fija su residencia en Paris y destruye durante el verano cerca de 100 pinturas, empezando así un periodo de 10 años en los cuales se dedicará únicamente a trabajar sobre papel. Acompañando a su producción de obra original, se interesa y trabaja durante toda su carrera artística la obra gráfica en sus diferentes técnicas. Muere de leucemia en 1998.
