El Instituto de Investigación contra la leucemia Josep Carreras participa en un importante estudio clínico sobre el mieloma múltiple

• El Dr. Albert Oriol, hematólogo del ICO-Germans Trias i Pujol e investigador del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, participa en un estudio internacional que perfila una combinación de fármacos prometedora en el tratamiento del mieloma múltiple.

• El mieloma múltiple todavía es una dolencia incurable pero los avances que se han hecho en los últimos 10 años ofrecen una mejora muy considerable en el abanico de tratamientos de esta enfermedad. Uno de estos fármacos prometedores es el denominado daratumumab.

• En España se diagnostican 40 nuevos casos de mieloma múltiple por millón de habitantes y año. 

El Dr. Albert Oriol, hematólogo del ICO-Hospital Germans Trias i Pujol e investigador del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC), ha participado, junto con otros facultativos a nivel internacional, en un proyecto de investigación sobre el tratamiento del mieloma múltiple. El equipo del Dr. Albert Oriol trabaja buscando nuevas combinaciones de fármacos que prolonguen la supervivencia de los pacientes, así como su calidad de vida. Antes de utilizarse la quimioterapia, la media de supervivencia de un paciente de mieloma múltiple era de pocos meses, pero con la introducción de nuevos fármacos, el pronóstico ha mejorado significativamente.

Recientemente (octubre 2016) el Dr. Albert Oriol ha participado en un importante artículo publicado en el New England Journal of Medicine. En este estudio se incluyeron 569 pacientes recaídos después de uno o más tratamientos previos. En este artículo se ha demostrado una reducción del riesgo de recaída del 63% al combinar daratumumab con un tratamiento estándar en pacientes recaídos, como es lenalidomida y dexametasona. La combinación de dexametasona, lenalidomida y daratumumab aumentó el número de pacientes que respondían al nuevo tratamiento del 60% al 93% y el número de pacientes en los cuales se obtenía la remisión completa de la enfermedad del 20% al 43%. El 83% de pacientes tratados con la combinación de tres fármacos seguían libres de enfermedad al año de iniciado el tratamiento, frente a "sólo" el 60% de los pacientes tratados con lenalidomida y dexametasona.

Daratumumab ha demostrado que combina perfectamente con fármacos de uso habitual mejorando sus resultados sin incrementar significativamente la toxicidad. Por este motivo se está explorando ya en combinación con otros fármacos y, tanto en pacientes en recaída como en pacientes de nuevo diagnóstico. Los principales efectos indeseables de daratumumab son las reacciones infusionales (reacciones de tipo alérgico durante la administración endovenosa, sobre todo con las primeras dosis, que pueden reducirse o evitarse con un tratamiento profiláctico adecuado) y la neutropenia (reducción de las cifras de glóbulos blancos) que también puede evitarse empleando factores estimulantes de su crecimiento.

 

El mieloma múltiple y la investigación sobre esta enfermedad

El mieloma múltiple ataca a cerca de 4 personas por cada 100.000 habitantes y año, unos 2.000 nuevos diagnósticos cada año en España. Es un tipo de cáncer de la sangre, de momento difícilmente curable. El mieloma múltiple afecta predominantemente a personas de edad avanzada (la mitad de los pacientes tiene más de 65 años).

El mieloma múltiple se trata mediante la combinación de fármacos específicos para la enfermedad. En pacientes jóvenes se suele hacer además un trasplante autólogo de médula ósea. A pesar de todo ello, la enfermedad se controla pero no se cura. Los enfermos tienen constantes recaídas, por lo que se tiene que repetir el tratamiento o buscar tratamientos alternativos. Como explica el Dr. Albert Oriol, «el objetivo es tener la enfermedad controlada el máximo tiempo posible y libre de síntomas».

El impacto en la calidad de vida de los afectados es muy importante. Por un lado, la enfermedad tiene una serie de manifestaciones clínicas: dolor óseo difícil de controlar, insuficiencia renal, susceptibilidad elevada a infecciones y/o anemia. Y, por otra parte, al tratarse hoy en día de una enfermedad incurable, para ser controlada requiere de tratamientos prolongados y, a menudo, de administración hospitalaria.

La mortalidad relacionada con las complicaciones del mieloma ha descendido considerablemente en los últimos años en los países desarrollados gracias a la aparición de nuevos tratamientos, que permiten controlar la enfermedad durante periodos de tiempo prolongados preservando una calidad de vida relativamente buena. Tanto la intensidad como la duración del tratamiento tienen un impacto en el buen control de la enfermedad. Los fármacos disponibles (bortezomib, carfilxomib, talidomida o lenalidomida) son más efectivos cuando se dan en combinación y durante tiempos prolongados. Desgraciadamente, ninguno de estos agentes está libre de efectos indeseables y eso hace que a menudo se tenga que interrumpir el tratamiento prematuramente o no se puedan dar de forma combinada.

El fármaco perfecto para el tratamiento del mieloma, por lo tanto, debería tener pocos efectos indeseables, combinar sin añadir toxicidad con otros fármacos para el mieloma y poderse dar cómodamente durante tiempo prolongado. Los anticuerpos monoclonales podrían ser grandes candidatos a darnos todas estas ventajas. Se trata de moléculas sintetizadas para unirse de forma específica a proteínas de la superficie de la célula tumoral. En función de las características de estas proteínas de superficie, el anticuerpo monoclonal que se une puede facilitar el ataque del sistema inmune a la célula tumoral, puede facilitar o potenciar la acción de otros fármacos y, así, puede provocar directamente la muerte de la célula. El desarrollo de anticuerpos monoclonales que se unan a proteínas que se encuentren muy específicamente en la célula tumoral y que no estén presentes en las células sanas, es un área de investigación básica en oncología pues viene a constituir una munición perfecta: un ataque específico sobre la célula maligna, respetando las células sanas y, por tanto, con pocos efectos indeseables. Además, los anticuerpos monoclonales tienen un gran potencial para darse sin problemas en combinación con otros fármacos y durante periodos prolongados. Hasta estos últimos años, no se había podido producir un anticuerpo de estas características que atacara las células del mieloma.

Vídeo explicativo de la Fundación Josep Carreras sobre la investigación en mieloma múltiple

 

Página web actualizada 23/12/2016 11:07:07