Las hemopatías malignas y la fertilidad

La capacidad de concebir de una paciente con cáncer puede verse total o parcialmente afectada en función del tipo e intensidad del tratamiento recibido. Por tanto, la alegría de haber vencido el cáncer puede, en ocasiones, verse empañada por la tristeza de quedar estéril por el tratamiento.

El objetivo de esta sección es profundizar en este tema para las pacientes que se hallen en esta situación.

1. CONCEPTOS GENERALES

● El término "fertilidad" se utiliza para describir la capacidad de tener hijos. Algunos tratamientos contra el cáncer afectan la fertilidad tanto en hombres como en mujeres.

● En función del tipo e intensidad del tratamiento recibido la función ovárica puede verse afectada en mayor o menor cuantía.

● Si bien la mayoría de las pacientes que hayan superado una neoplasia podrán concebir y tener embarazos normales y bebés sanos, un porcentaje no desdeñable tendrá un daño ovárico irreversible (para ampliar esta información consultar el artículo de la Dra. Manau en la columna derecha).

● El daño ovárico causado por la quimioterapia será tanto más severo cuanto mayor sea la edad de la paciente (a mayor edad, mayor daño gonadal).

● La lesión gonadal causada por la quimioterapia comporta dos hechos muy relevantes para la mujer en edad fértil. En primer lugar una menopausia prematura (paralización no natural de la función ovárica) y, como consecuencia de ella, la infertilidad. La insuficiencia ovárica prematura se trata con terapia de reemplazo hormonal. A dicha terapia debe añadirse una alimentación saludable y la realización de ejercicio de forma regular para disminuir los riesgos de salud asociados a la menopausia, como la osteoporosis.

● El daño ovárico puede manifestarse por una amenorrea (ausencia de menstruaciones) o una alteración en el ritmo de los ciclos menstruales, pero debe saberse que la presencia de menstruaciones no garantiza una buena función ovárica. Pueden existir fallos ováricos ocultos. Si esto ocurre, la mujer menstrúa pero no es fértil.

La infertilidad post-tratamiento NO ocurre siempre. Con un mismo tratamiento unas pacientes pueden desarrollarla y otras no. De nuevo, ahí la edad es un factor crucial. La infertilidad NO siempre es permanente y puede revertir, en especial entre las pacientes más jóvenes.

● Es fundamental que, antes de iniciar un tratamiento quimioterápico, las mujeres en edad fértil hablen de este tema con su hematólogo, ya que en algunos casos se pueden adoptar medidas para conservar la capacidad de tener hijos en el futuro.

Algunos fármacos usados para tratar el cáncer, como el imatinib, no producen daño ovárico, pero pueden ser tóxicos para el feto. Por ello deben adoptarse medidas contraceptivas durante su administración o consultar de forma inmediata con tu oncólogo si crees que puedes estar embarazada.

● A pesar de lo mencionado anteriormente, que aplica a determinados fármacos, la inmensa mayoría de hijos de personas que han padecido cáncer están sanos. La cantidad de bebés con defectos de nacimiento nacidos de personas que han tenido cáncer es similar a la de niños nacidos de padres sin antecedentes de cáncer. Que uno de los padres tenga cáncer no quiere decir que su hijo corra el riesgo de padecerlo también. Muy pocos casos de cáncer son hereditarios.

2. OPCIONES PARA PRESERVAR LA FERTILIDAD

2.1 Antes de recibir tratamiento:

Los dos únicos procedimientos de eficacia probada son la criopreservación embrionaria y dos técnicas quirúrgicas, la traquelectomia (para determinados cánceres de cérvix) y la transposición de los ovarios, para pacientes que deben recibir radioterapia pélvica.

• Congelación de embriones. Se extraen óvulos maduros y se fertilizan con espermatozoides de la pareja de la paciente o de un donante. Posteriormente estos óvulos se congelan y se guardan. El porcentaje de supervivencia de estos embriones tras la descongelación oscila entre el 40 y el 90% y el porcentaje de éxito en la implantación en la paciente es del 25-30%, siendo por ello la opción con mayores probabilidades de éxito. La recolección de óvulos requiere de una estimulación ovárica por medio de hormonas de unas dos semanas de duración que se suele iniciar en los primeros días del ciclo menstrual. Por lo tanto, puede significar un retraso de 4-5 semanas en el inicio del tratamiento. Esto puede no ser un problema en algunas neoplasias pero sí lo es en pacientes con hemopatías malignas agudas ya que en estos casos el tratamiento debe de iniciarse de inmediato. Esta modalidad está contraindicada en las pacientes con neoplasias hormono-dependientes. Finalmente, decir que esta modalidad siempre ha comportado debates de tipo ético por la criopreservación de embriones que no se sabe si van a ser utilizados.

Además existen diversos procedimientos en fase experimental:

• Congelación de tejido ovárico I. Se extrae parte del ovario (o todo el ovario) y se congela para su uso futuro. Si bien inicialmente está técnica tenía serias dificultades para la congelación del tejido, en los últimos años la introducción de una nueva técnica de congelación y de fecundación de estos óvulos ha mejorado notablemente las tasas de implantación y de gestación. Esta técnica también requiere de una estimulación ovárica de dos semanas de duración por lo que implica un retraso en el inicio del tratamiento.

• Congelación de tejido ovárico II. Técnica aún incipiente con la que tan sólo se han descrito unos p IIocos embarazos. Se basa en la obtención de un trozo de ovario, mediante la práctica de una laparoscopia, que será congelado. Una vez resuelta la enfermedad puede efectuarse un implante de tejido ovárico, bien en la zona ovárica, bien a nivel subcutáneo o intramuscular, la función del tejido ovárico se recupera en pocas semanas y se puede lograr una gestación, bien espontánea, bien por fecundación in vitro. Esta técnica si bien no requiere de la espera necesaria para la estimulación ovárica de las dos anteriormente descritas, comporta el riesgo de que el tejido ovárico recolectado contenga micrometástasis de la enfermedad, que, en teoría podrían ser reintroducidas en el organismo en el momento de su implante.

2.2 Durante el tratamiento:

• Hormonas liberadoras de gonadotropina (GnRHs por sus siglas en inglés). Este medicamento parece tener un efecto protector sobre el ovario si se administra durante la quimioterapia. Sin embargo, se desconoce por qué mecanismos actúa. Su eficacia no ha sido probada en estudios controlados y no es efectivo en tratamientos quimioterápicos muy intensivos.

2.3 Algunas opciones para después del tratamiento si la persona no puede concebir:

● Embriones de una donante. Esta opción permite a una mujer quedar embarazada con un embrión donado.

 ● Óvulos de una donante. Una mujer puede recibir óvulos donados que hayan sido fertilizados con el semen de su pareja.

● No debe olvidarse que la adopción es una excelente opción para parejas en esta situación. En general, las pacientes que han recibido tratamiento contra el cáncer y que ya no tienen la enfermedad cumplen los requisitos para adoptar pero las políticas varían de un país a otro así que es importante informarse previamente.

Esta sección es meramente informativa y de carácter general. Habla con tu hematólogo sobre los efectos específicos que puede tener tu tratamiento en tu fertilidad.

Consulta con tu hematólogo sobre tu estado y las posibilidades que existen para ti.

 
Para más información:

- Descárgate el artículo "Preservación de la fertilidad en la paciente oncológica" de la Dra. Dolors Manau del Hospital Clínic de Barcelona (PDF en la columna derecha de esta página).

- Consulta el artículo "La fecundidad después del cáncer", del MD Anderson Cancer Institute.

- Consulta online tus dudas y preguntas sobre tu tratamiento al Dr. Enric Carreras, director médico de la Fundación Josep Carreras.

- Conoce los testimonios de otros pacientes y ex-pacientes de leucemia u otras hemopatías malignas.

- Lee las entrevistas con ex-pacientes sobre las hemopatías malignas y la fertilidad

Página web actualizada 11/12/2016 07:27:42