Solidarios hasta la médula

Leucemia Mieloide Aguda (LMA)

La leucemia mieloide aguda (o mieloblástica aguda o LMA) es un tipo de cáncer de la sangre. En condiciones normales la médula ósea produce unas células denominadas mieloblastos que, tras madurar, se convierten en granulocitos, células encargadas de la defensa del organismo contra las infecciones.

Caratula leucemia Mieloide Aguda CAST

En la LMA los mieloblastos se producen en exceso, no evolucionan a granulocitos, y van invadiendo progresivamente la médula ósea, desplazando las células normales de la sangre, y otros órganos y tejidos (hígado, bazo, piel, sistema nervioso, etc.). No se conocen las causas que originan una LMA (al igual que en el resto de las leucemias). Se ha relacionado su aparición con la exposición a radiaciones ionizantes, productos químicos y tratamientos quimioterápicos. En otras ocasiones la LMA es la etapa final de otras enfermedades como los síndromes mielodisplásicos o los síndromes mieloproliferativos. Su incidencia es muy elevada entre pacientes con determinadas alteraciones cromosómicas como el síndrome de Down o la Anemia de Fanconi.

La LMA es una enfermedad de adultos (edad media de 65 años) si bien en ocasiones se puede observar en niños. Este tipo de leucemia representa un 40% de todas las leucemias en el mundo occidental. Su incidencia se estima en 15 nuevos casos por millón de habitantes y año.

Paciente Bianca

Conoce a Bianca, paciente de leucemia mieloide aguda.

Principales síntomas

Los síntomas en la LMA son consecuencia de la anemia producida por el déficit de glóbulos rojos (sensación de cansancio, debilidad, mareos, palidez); del déficit de plaquetas (hematomas, hemorragias de encías, nasales o de cualquier otro foco); y del déficit de granulocitos (fiebre e infecciones). En ocasiones puede observarse el crecimiento de los ganglios linfáticos, el hígado o el bazo. Puede asimismo observarse sintomatología específica de la infiltración del sistema nervioso central (dolor de cabeza, vómitos, somnolencia, etc.), piel (nódulos diseminados o zonas de piel engrosada), mucosas (inflamación de las encías), ocular (visión borrosa, ceguera), entre otras.

Paciente María

Conoce a María, paciente de leucemia mieloide aguda.

Estudio

Para establecer el diagnóstico de LMA se precisa un cuidadoso examen al microscopio de la sangre y la médula ósea. Al existir diversos subtipos de LMA que requieren distintas aproximaciones terapéuticas, una vez establecido el diagnóstico deben efectuarse una serie de estudios adicionales de sangre y médula para conocer con exactitud las características de la leucemia. Por ello es preciso efectuar diversas extracciones de sangre y de médula ósea (mediante punción del esternón o del hueso de la cadera). De igual modo debe puncionarse la columna lumbar para analizar el líquido que baña al sistema nervioso y valorar si existe enfermedad en este nivel.

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Tratamiento

El tratamiento de la leucemia mieloide aguda depende del grupo pronóstico al que el paciente haya sido asignado, basándose en la edad, el recuento de células leucémicas y las características de las mismas. Excepto en un determinado subtipo de LMA, la leucemia promielocítica aguda, en la que el tratamiento combina la asociación de quimioterapia y un agente madurador denominado ATRA, en el resto de LMA el tratamiento se basa en la quimioterapia intensiva.

Paciente Maite

Conoce a Maite, paciente de leucemia promielocítica aguda

La quimioterapia consta de dos fases. En la primera, denominada de inducción, se pretende eliminar la mayor cantidad posible de células leucémicas para lograr la desaparición de los síntomas y de las células leucémicas de la sangre y médula ósea. Esta situación clínica, denominada remisión completa, se suele alcanzar tras uno o dos ciclos de quimioterapia. La segunda fase, denominada de intensificación o consolidación, consiste en administrar uno o dos ciclos más de quimioterapia con el objetivo de eliminar cualquier célula leucémica que pudiera quedar oculta en el organismo.

En los pacientes con un alto riesgo de recidiva de la enfermedad será necesario completar dicho tratamiento con un trasplante de médula ósea procedente de un donante compatible (trasplante alogénico) o del propio paciente (trasplante autólogo o autogénico) (véase el apartado «Trasplantes»).

El pronóstico de la enfermedad es muy variable en función del subtipo de leucemia y de la respuesta al tratamiento.

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Para más información, se pueden consultar las siguientes páginas web:


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Página web actualizada 16:16 28/04/2011