Maricruz

Me llamo Maricruz y tengo 32 años. En enero de 2014 me diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda.

Después de varios meses con síntomas similares a los de una anemia ferropénica (que poco a poco fueron empeorando) y tras varias analíticas, el diagnóstico fue claro.

Fueron momentos difíciles, sobre todo para la familia, pero a medida que pasaron los días y vieron que mi ánimo no decaía en ningún momento fue más llevadero para todos.

Debido a los tratamientos de quimioterapia y a las bajadas de defensas, muchas veces surgen complicaciones. En mi caso, después del tercer y último ciclo de consolidación, sufrí una meningitis tuberculosa, una enfermedad muy peligrosa y dolorosa. Después de nueve meses de tratamiento y sin ninguna secuela, la bacteria ya está controlada.

En agosto decidieron hacerme una reevaluación de la médula ósea y el equipo médico determinó que necesitaba un trasplante.  Tras realizarle una analítica a mi única hermana para comprobar la compatibilidad, llegó la mejor noticia en meses…¡Mi hermana era compatible al 100%!

El 12 de octubre, día de El Pilar, emprendí el camino hacia la curación definitiva. Ese día viajé a Santander para comenzar con el acondicionamiento previo al trasplante. Sé que, en parte, “La Pilarica” ha tenido algo que ver en esto. Por eso, este año decidí vestirme de baturra por primera vez para agradecerle que me echase una mano en el momento más duro.

Unos días más tarde, el 21 de octubre, me realizaron el trasplante en el Hospital Miguel Servet. Pasé 39 días en la cámara de aislamiento con días malos y no tan malos, pero después de un año todo eso se ha borrado de mi memoria.

Sólo me quedo con lo bueno, con el inmenso cariño recibido por los sanitarios del Hospital Clínico y el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, con las personas que he ido conociendo y que algunas, desgraciadamente, se han quedado por el camino. Por ellas hay que encontrar la solución definitiva a todo esto.

Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecerle a Carlos, mi marido, su amor incondicional, a nuestra familia porque son dignos de admirar y a nuestros amigos y conocidos por el apoyo y el cariño recibido durante este tiempo.

A las personas que estén pasando por esto, si de alguna manera les puedo ayudar, decirles que luchen, que no piensen en tirar la toalla, que miren a su alrededor para ver la infinidad de cosas que merecen la pena. Habrá días malos, pero también los hay buenos, que al final son los que se quedan. Aunque haya piedras en el camino, lo importante es saber que se pueden esquivar.

Mucho ánimo y fuerza para todos…¡¡VAMOOOOSSS!!

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Página web actualizada 28/10/2015 09:36:21