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Sergio

"Hoy hace dos años que nos dijiste adiós, Sergio.

Todo empezó el 13 de abril de 2011, tenías 8 años. Ese día se nos cayó el mundo. Fuimos a hacerte la revisión de los ocho años y tras un análisis de sangre de urgencia, acabamos de madrugada en el hospital, en una habitación, con mascarilla, bata y guantes. Al día siguiente, los médicos nos dijeron que tenías leucemia. No nos lo podíamos creer, tú estabas bien, sólo tenías los ganglios inflamados, pero si hasta el día de antes estábamos jugando al fútbol en el jardín… No podía ser verdad, pero sí, lo era, la vida se trunca en un momento, sin avisar. Empezó nuestra pesadilla. Un mes y medio estuvimos ingresados la primera vez. Pero la cosa no iba bien. Sin embargo, tras muchos meses de quimio, pruebas, una  operación y mucho sufrimiento tú empezaste a crecerte como persona, tu dignidad, tu serenidad, tu bondad, tu amor, todas esas virtudes florecían en tí. Sabíamos que eras especial, desde bebé eras especial  y ¡vaya si lo demostraste!

Naciste para hacerme feliz, eso me dijiste un día, lo conseguiste, me hiciste muy feliz, nos hiciste muy felices. Creo que nunca hemos sido tan felices, los cuatro juntos, disfrutando de los ratos que estabas bien. Y yo te digo que naciste para dejar huella, para que todos los que estuvimos a tu lado viéramos la vida desde otro prisma y con otro color.

Todo lo que tuvimos que luchar nos hizo mejores personas, tú sonreías a menudo, muy pocas veces  te quejabas, estudiabas aún estando mal, te esforzabas mucho por estar bien. Te encantaba que viniera nuestra familia y amigos a casa y al hospital, estar rodeado de la gente a la que queríamos.

No te quejabas ni querías mostrar preocupación, pero un día, unos meses antes de irte escribiste estas palabras: tenemos un desafío que superar. Todos juntos tenemos que ganar. Estamos intentando conseguirlo. Por el camino seguiremos hasta el final. Tenemos que superar el desafío, todos lo conseguiremos.

Tras cuatro años de lucha llegó el principio del fin, el riñón empezó a fallar y empezamos con diálisis, los últimos meses lo pasaste muy mal, pero tú seguías luchando, querías vivir, incluso me recordabas que teníamos que hacer un curso de cocina tú y yo, juntos, como siempre. 

Esta foto es la última que nos hicimos antes de que nos dejara. Nos invitaron a una fiesta de la casa Ronald McDonald de Barcelona y él quiso ir. Aquí ya nos habían dado la triste noticia de que no había nada más qué hacer. Unas semanas más tarde se fue.

 

Nuestra vida durante esos años fue muy dura, sin embargo me sorprendías cuando estabas más o menos bien diciéndome que eras feliz. Nos encantaba estar los cuatro juntos, nos reíamos mucho, nuestro sentido del humor y nuestro amor nos salvó del agujero.

El 10 de diciembre de 2015 ya no podías más, tu cuerpo no aguantaba y tú quisiste dormir. Te fuiste durante la madrugada, papá y yo te dejamos marchar, era la hora.

Hoy, dos años después, y con un inmenso dolor en mi corazón te quiero dar las gracias por haber vivido, haber vivido de verdad. Doce cortos pero intensos años, gracias por haberme enseñado tanto, Sergio. ¡Cuánto amor nos diste! Nos haces muchísima falta y te echamos muchísimo de menos". 

Te queremos".

Papás de Sergio

Página web actualizada 11/12/2017 12:16:10