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Toni

Para mí, ahora es un momento muy especial: sé cómo me encuentro hoy, pero no sé cómo me levantaré mañana. Así que cada día es un regalo que hay que disfrutar.

Antes de nada, quiero mencionar a mi mujer, porque yo sufro la enfermedad, pero ella lleva un palo psicológico que es durísimo. Y siempre está ahí, sin dudarlo, y junto a mi hijo, hacen que pueda con todo.

¿Y qué decir de la familia y los amigos? La verdad es que me he sentido siempre muy arropado por ellos. Tengo unas amistades que posiblemente no merezca, y desde aquí quiero darles las gracias. Muchos de ellos no dudaron en hacerse donantes de médula ósea, así que mil gracias a todos ellos. ¡OS QUIERO, MI GENTE!

Y, por último, no quiero dejar pasar la oportunidad de agradecer a todo el equipo médico del Hospital Clínic lo mucho que ha hecho por conseguir que este proceso sea más fácil. ¡Gracias por todo el cariño y la profesionalidad!

La verdad es que lo llevo tan bien que decidí contar mi historia en la redes sociales para que la gente que padece cáncer no se quede encerrada, para que se anime e intente salir y disfrutar cada día del sol, del aire, o de un simple café. Me siento afortunado por tener esta enfermedad y poder contarlo,por haber descubierto otra forma de vivir. Y, aunque mi vida no es nada fácil, la muerte por mí que siga esperando, que yo no tengo prisa...

Actualmente estoy con la quimio en pastillas y, en teoría, en un futuro iré a un trasplante de médula ósea. Como comenté antes, difundo mi historia para animar a otros enferm@s y para que la gente aprenda cómo es la donación de médula realmente, ya que hay un gran desconocimiento. Dejo algunas fotos, pero no son del hospital. Son de mis mini vacaciones, de un día de café, o de alguna cena, para que veáis que una persona con cáncer también puede disfrutar de sus momentos. ¡Gracias a tod@s l@s que dediquen unos minutos a leer esto! ¡Ojalá cada vez seamos más enfermos difundiendo nuestra vida para concienciar a la gente!

¿Cómo explicar mi experiencia con el linfoma? Muy buena pregunta. Son tantas vivencias, experiencias y sentimientos que me resulta hasta difícil poder plasmarlo en letras.

Me llamo Toni y actualmente lucho contra mi segundo linfoma en tres años. Si, habéis leído bien, dos linfomas en tres años, qué suerte la mía, ¿verdad? Todo empezó hace tres años con unas pruebas rutinarias cuando nos dieron la gran noticia: "tienes un linfoma del manto". Por las pruebas médicas y los comentarios de los médicos sabíamos que buscaban un tumor, y vaya si lo encontraron. Como antes de darnos la noticia pasé por tres semanas de pruebas, esperando los resultados, tanto a mi mujer como a mí, nos dio tiempo a mentalizarnos. Aún recuerdo la cara de mi otorrina, la Dra. Sara Cardelús (fue ella quien descubrió el linfoma), cuando vio que Mari, mi mujer, y yo, bromeábamos ante tan drástica noticia. Se quedó un poco alucinada. Y así es. Nos lo tomamos de la mejor forma posible, siempre hemos sido muy positivos ante toda esta mierda. La verdad es que no sabíamos cuál era el siguiente paso a seguir, y esta doctora nos asesoró fantásticamente. Le debo media vida y por supuesto sigo en contacto con ella, ya que ha pasado a formar parte de mi vida de una forma muy especial. Muy posiblemente gracias a ella sigo hoy aquí. Así que, ¡mil gracias Sara!

La cepa de mi linfoma es de las cabronas, de las jodidas de combatir. Empezamos hace tres años con quimio por vena, idas y venidas al hospital, una quimio muy dura. Cada vez que iba al control, a los tres días de la quimio, para ver cómo estaba de plaquetas, glóbulos y demás; casi siempre me tenían que hacer transfusiones de sangre, al menos un par de bolsas, y una de plaquetas.

A los cuatro meses de tratamiento, en el TAC de control, vieron que aquella quimio no estaba haciendo nada, no podía con el tumor. Así que hicieron un cambio de tratamiento y pasé a hacer quimios ingresado en el hospital. Fueron semanas eternas de ingresos, entradas y salidas del hospital. Pero esta vez fue bien, así que mereció la pena. Y al final de todo el proceso nos enfrentamos a un auto-trasplante. Posiblemente la peor experiencia de mi vida. Tuve unos días malísimos, en los que, si no hubiera sido por mi mujer, posiblemente hubiera tirado la toalla. Gracias a Dios (y no soy creyente) todo salió bien.

En teoría, según los estudios, esto del auto-trasplante debería de durar unos 8 años antes de tener una recaída, pero no, en mi caso no, la muerte me persigue y a los tres años, ¡¡zasca!! Aquí está otra vez. Así que ahora me toca batallar de nuevo. Esta vez las investigaciones han mejorado tanto que la quimio es por pastillas, mucho más cómoda que la quimio por vena, pues no te deja tan machacado.

Y esta es mi historia médica, pero ahora vayamos a lo emocional...

El tener cáncer es una noticia devastadora. Uffff. ¿Me moriré? ¿Qué me pasará? ¿Y mi familia? ¿Mi mujer? ¿Mi hijo?

La verdad es que yo siempre lo he llevado muy bien: bromeo sobre la muerte, he aprendido a convivir con ella (sé que muchos no entenderéis mi forma de pensar), y cuando llegas a ese extremo es maravilloso. Le pierdes el miedo a muchas cosas, sobre todo al futuro incierto, o lo que es lo mismo, a esa pregunta: "¿me moriré?". La verdad es que ni me lo planteo, no pierdo demasiado tiempo pensando en ello. Prefiero dedicar el tiempo que esté aquí a disfrutar de cada día todo lo que pueda, a vivir cada instante.

La gente que tenemos cáncer coincidimos en lo mismo: nos cambia la vida, y la vivimos más intensamente. Apreciamos y valoramos muchas más cosas a las que antes no le dábamos la más mínima importancia. Yo digo, y sé que suena raro, que me siento afortunado de haber tenido esta enfermedad pase lo que pase conmigo, porque he descubierto unos sentimientos y otra forma de vivir, que sólo nosotros sabemos y entendemos.

Para muchos de vosotros el mero hecho de tomar el café por la mañana es algo rutinario. Para mí cada mañana es un regalo, y salir a tomar el café con Fosca, mi perrita, es una experiencia maravillosa. O, simplemente, cuando algún amigo me avisa que viene a verme, es el momentazo del día, y sin embargo, para muchos será siempre rutina.

Más información sobre el linfoma de células del manto en el documento de la Leukemia & Lymphoma Society, AQUÍ.

Página web actualizada 09/10/2017 12:05:24