Trasplante alogénico de médula ósea: no sólo puede curar una leucemia.

Donar médula es donar vida. A menudo muchos pacientes con enfermedades graves sólo tienen una única oportunidad de curación: un trasplante de médula ósea procedente de un donante.

3 de cada 4 pacientes que requieren esta intervención no tienen un familiar compatible. Esta situación se complica todavía más ya que es imprescindible localizar en el mundo un donante genéticamente idéntico. El Registro de Donantes de Médula Ósea, creado y gestionado por la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia desde 1991, es el organismo oficial encargado de llevar a cabo esta búsqueda de "oportunidades" para los pacientes españoles así como de ofrecer una médula compatible de un donante español para los pacientes extranjeros.

Pero, ¿un trasplante de médula ósea alogénico (procedente de un donante) ‘sólo' puede curar una leucemia? Ni mucho menos. Cada vez son más los pacientes que requieren de esta técnica para superar enfermedades muy diversas. Es cierto que un trasplante alogénico de progenitores hematopoyéticos (médula ósea, sangre periférica y sangre de cordón umbilical) es una intervención delicada que puede suponer multitud de efectos secundarios. Aun así, de momento se trata de la única vía de curación para muchas enfermedades y, uno de los objetivos científicos de la Fundación Josep Carreras es perfeccionar este método para curar definitivamente y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Con este reportaje pretendemos informarte de las enfermedades que, además de las leucemias agudas, pueden requerir de esta intervención.

Pacient Cassia

Pacient nico

Mohammed pacient

De arriba a abajo, Cassià en brazos de su padre; Nico y Mohammed.

Cassià (de 1 año), Nico (de 1 año) y Mohammed (de 7 años), son pequeños supervivientes que han recibido un trasplante de donante no emparentado. Han luchado para superar una Inmunodeficiencia Congénita. Cassià y Nico sufrían una enfermedad infrecuente llamada Inmunodeficiencia Severa Combinada y Mohammed otro trastorno rara que tiene el nombre de Síndrome de Griscelli. Ambas tienen un denominador común: los pacientes nacen con un sistema inmunitario deficiente que no combate las infecciones ni otros elementos extraños al cuerpo.

Blai

Paciente Joel

De arriba a abajo, Blai y Joel, actualmente.

Blai, un chico de 24 años de Valencia, y Joel, un niño de 6 años de Tarragona, también se sometieron a un trasplante, en ambos casos procedente de una unidad de sangre de cordón umbilical. Ellos también sufrían una enfermedad poco frecuente llamada Aplasia Medular Congénita que consiste en la desaparición de las células madre de la médula ósea, las encargadas de producir las células de la sangre (glóbulos rojos, blancos y plaquetas).

Los Síndromes Mielodisplásicos, sobre todo los que tienen alto riesgo de evolucionar hacia una Leucemia Mieloide Aguda, también es un grupo de enfermedades candidatas a trasplante alogénico. Éstas tienen como característica común el que las células madre de la médula ósea, encargadas de fabricar todas las células de la sangre, tienen un defecto que les hace producir células anómalas, incapaces de realizar sus funciones habituales, y en menor cantidad de lo normal. Es importante categorizar a los pacientes según su riesgo ya que las edades y la gravedad de la amplia variedad de formas clínicas de los Síndromes Mielodisplásicos son muy heterogéneas.

Paciente Paz

Pacient Rodrigo

 De arriba a abajo, Paz y Rodrigo cuando estaban sometidos al tratamiento contra sus respectivas enfermedades.

Paz, de 47 años, y Rodrigo de 5, ambos de la provincia de Toledo, saben bien lo que es enfrentarse a una enfermedad así. La primera sufre un Síndrome Mielodisplásico Secundario tras haber superado un cáncer de ovarios. Actualmente está en tratamiento para someterse a un trasplante de médula.
Al pequeño Rodrigo le diagnosticaron una Leucemia Mielomonocítica Juvenil cuando tenía 6 meses. Al año, se sometió a un trasplante de médula ósea procedente de un donante danés y actualmente está muy bien.

Paciente Rubén

Paciente Andrea

De arriba a abajo, Rubén y Andrea.

Hoy en día, Rubén, de 27 años, y Andrea, adolescente, también están recuperándose progresivamente de un Linfoma de Hodgkin. Ésta es una enfermedad que, habitualmente, no requiere un trasplante alogénico pero, en ambos casos, debido a las diversas recaídas posteriores a un autotrasplante, es necesario recurrir a esta intervención. Lo mismo ocurre en otros subtipos de la enfermedad como algunos Linfomas no-Hodgkin agresivos.

Éstos son sólo algunos de los trastornos que pueden requerir un trasplante alogénico pero existen muchos más. Para conseguir que todos estos pacientes tengan una segunda oportunidad es necesario incrementar el número de donantes de médula ósea en España.

Estas graves enfermedades afectan cada año a infinidad de personasen España. Muchas de ellas dependen exclusivamente del altruismo y solidaridad de una persona anónima que no pierde nada, sólo se enfrenta a una situación un tanto molesta y gana la posibilidad de salvar una vida.

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Página web actualizada 20/04/2014 12:46:11