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Francisco Javier

Mi nombre es Francisco Javier, soy de Reus (Tarragona) y desde el 2 de Junio de 2010 soy paciente de Leucemia mieloide crónica. A principios de mes acudía a urgencias de una clínica privada de Barcelona por una molestia en el abdomen. Debido a que el bazo estaba inflamado, me aconsejaron que lo mejor era internarme para realizar diferentes pruebas.  

Al día siguiente, me informaron del nombre de mi enfermedad: Leucemia. Faltaba conocer los apellidos. Finalmente el diagnóstico fue Leucemia mieloide crónica. Fue un momento muy duro, sin lugar a dudas el más duro que había vivido hasta el momento. Los médicos decidieron derivarme a un hospital público y lo cierto es que los hematólogos del Hospital de Sant Pau de Barcelona me tranquilizaron. Se trataba de una enfermedad grave, pero tratable. El tomar consciencia de la tremenda fragilidad del ser humano y, cómo no, el miedo, me trastocaron de tal manera que no sabía cómo iba a afrontar esa situación de pánico, me planteaba que iba a dejar a mi hija de 5 años sin padre y a unos padres sin hijo. El guerrero estaba herido, pero no vencido.

Tuve la ayuda y el apoyo de la que entonces era mi pareja, de mi hija y de mi familia, busqué ayuda y decidí firmemente afrontar la situación con fuerza. En realidad, somos libres de elegir cómo afrontar una situación, y son realmente esos momentos de crisis en los que la vida nos pide que demos lo mejor de nosotros mismos, los que nos hacer evolucionar.

A partir de ese momento, visité la web de la Fundación Josep Carreras, accedí al foro y empecé a conocer testimonios de pacientes, pasando a formar parte de una preciosa cadena de valor. Gracias a la enfermedad he conocido a gente maravillosa, y mantengo una relación mucho más intensa con mi familia, nunca olvidaré cómo mi padre y yo nos fundimos en un profundo e inolvidable abrazo. Actualmente no tengo ninguna limitación física, me encuentro en remisión a todos los niveles y hago vida totalmente normal, pero soy consciente de que tengo una enfermedad crónica, y precisamente eso me hace afrontar el día a día con la intensidad que se merece. Mis planes para el futuro pasan por disfrutar viendo crecer feliz a mi hija, acompañar a mis padres en su última etapa, fomentar la solidaridad, la amistad, recorrer muchos kilómetros en moto (en la imagen, junto a su hija, el día que se pudo comprar la moto que quería), y sobre todo, nunca dejar de soñar.

Webpage updated 03/15/2019 10:38:12