Descubierta la explicación de los pacientes con cáncer “Lázaro”

Un artículo publicado en Cancer Cell con la colaboración del grupo del Dr. Manel Esteller, Director del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, nos proporciona hoy las razones que explicarían la extraordinaria respuesta de estos individuos a la terapia oncológica.

Existe un subgrupo de pacientes oncológicos muy especial. Se trata de personas que poseen un cáncer avanzado y de alta agresividad asociado mayoritariamente a un tiempo de supervivencia muy corto, pero sorprendentemente responden muy bien al tratamiento, aumentando enormemente su esperanza de vida. Estos pacientes se denominan coloquialmente “Lázaro” porque estando a las puertas de la muerte vuelven a la vida plena, como sucedía con la persona del mismo nombre descrita en los textos bíblicos. Estos pacientes “Lázaro” representan una mínima proporción de los individuos con cáncer y hasta ahora se desconocían las causas de este fenómeno.

"El estudio ha sido liderado por el Instituto Nacional del Cancer (NCI) de los Estados Unidos, que son pioneros mundiales en los estudios genómicos de los tumores. Habían conseguido reunir más de 100 pacientes respondedores excepcionales, donde estaban obteniendo las mutaciones de los tumores, y nos pidieron que analizáramos también el epigenoma de los mismos y así lo hicimos. Ha sido un trabajo de varios años e intenso, pero los descubrimientos obtenidos han merecido todo el esfuerzo: hemos obtenido la primera explicación de porque estos pacientes evolucionan tan bien." - declara Dr. Manel Esteller, co-autor del estudio de Cancer Cell - “Resulta que los canceres de estas personas han acumulado por azar varios defectos genéticos y epigenéticos que los transforman en hipersensibles ante el fármaco que les da el médico. Sería como si en un suelo acabado de abrillantar y pulir, se depositara además por la suerte una piel de plátano: la caída sería segura. Pues eso es lo que le sucede a esos tumores: acumulan dos o tres eventos que hacen descarrilar el crecimiento del cáncer cuando recibe el medicamento. Un ejemplo: a un tumor cerebral de alto grado se le suma una lesión genética en un gen reparador del ADN y una mutación en otro gen distinto que también repara el ADN. Ese paciente, si recibe un fármaco que daña el ADN, no podrá arreglar ese defecto y ese tumor no podrá crecer.” -explica el Dr. Esteller y añade- “Ahora el sueño es que este conocimiento sirva para ayudar al resto de pacientes con tumores de comportamientos clínico mucho más habituales. Por ejemplo, podríamos pensar que, induciendo externamente una segunda alteración en una vía ya dañada en el tumor, podríamos crear un paciente “Lázaro” que respondiera muy bien a un medicamento diseñado contra esa vía celular.”

Página web actualizada 30/04/2021 18:22:46