Utilizamos cookies para poder estudiar y mejorar la experiencia de usuario de los visitantes de la web. Si continuas navegando por la web entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

La quimioterapia

La quimioterapia es uno de los esquemas de tratamiento que se utilizan en las enfermedades malignas. Se basa en la utilización de fármacos que están dirigidos a atacar las células de rápido crecimiento y división como lo son las células del cáncer.

Sus funciones principales son:

- Desacelerar el crecimiento celular y, por tanto, controlar y disminuir los efectos secundarios causados por la enfermedad.

- Evitar la propagación de células cancerígenas (capacidad de hacer metástasis).

- Matar las células malignas y lograr la curación.

Aunque los esquemas de tratamiento con quimioterapia varían según la indicación, normalmente se aplican uno o más medicamentos en forma de ciclos. Esto quiere decir que el paciente recibe, por ejemplo, la quimioterapia durante uno a varios días (consecutivos o a intervalos) cada 3 a 4 semanas, lo que le da tiempo al cuerpo para regenerarse con células sanas y permite una mejor tolerancia al tratamiento.

Según el tipo de quimioterapia, se puede administrar de manera ambulatoria en el domicilio del paciente o en el hospital de día, si bien en algunos casos es necesario ingresar al paciente.

Puede ser administrada por diferentes vías:

- Oral: en forma de pastillas, cápsulas o solución.

- Tópica: en forma de cremas o ungüentos.

- Intratecal: para alcanzar las células presentes en el sistema nervioso central, el medicamento se aplica directamente en el líquido cefalorraquídeo (fluido cerebroespinal) mediante una punción lumbar (parte inferior de la columna vertebral).

- Subcutánea: en forma de inyectables.

- Intravenosa: para aquellos pacientes en los que es necesario administrar los medicamentos de manera muy repetida, en ocasiones es necesario colocar una vía central (catéter) en una de las venas grandes del brazo, tórax o cuello. Más info en nuestro blog.

Dado que estos medicamentos no son selectivos para las células del cáncer, sus efectos se observan también en aquellas células sanas del cuerpo que presentan un alto índice de renovación. Esto explica en parte los efectos secundarios de la quimioterapia, que pueden variar de una persona a otra y se suelen resolver una vez ha concluido el tratamiento. Es importante informarse con el equipo médico tratante sobre los efectos secundarios específicos de los fármacos que el paciente va a recibir.

A continuación, describimos algunos de los efectos secundarios más frecuentes:

- Náuseas y vómitos: suelen presentarse durante la administración de los medicamentos y hasta los días siguientes tras finalizar el tratamiento. Presentan buena respuesta a los medicamentos que se usan para evitarlos.

- Pérdida del cabello: es común que se vea afectada toda la superficie corporal. Tras finalizar el tratamiento el cabello puede crecer de diferente color, forma o textura al que se tenía anteriormente. Más info en nuestro blog.

- Alteración de los recuentos sanguíneos: las células de la sangre suelen disminuir. Así, una caída en los glóbulos rojos conllevará síntomas de anemia, la disminución de los glóbulos blancos te hará susceptible a contraer infecciones y el descenso de plaquetas podría provocar sangrados espontáneos. Por esta razón, en algunos casos será necesario realizar transfusiones de sangre y plaquetas, así como tratamiento antibiótico.

- Mucositis: la quimioterapia produce una descamación de las células que recubren todo el tracto gastrointestinal pudiendo presentarse llagas en la boca y diarrea. Por tanto, es esencial un cuidado delicado de las encías y los dientes y mantenerse bien hidratado. Más info en nuestro blog.

- Fertilidad y vida sexual: normalmente durante el tratamiento disminuye el deseo sexual. Por otra parte, la quimioterapia suele afectar los ciclos menstruales en las mujeres, con reglas irregulares que hasta pueden desaparecer. También puede producir síntomas de menopausia cómo sofoco y sequedad vaginal. En algunos casos se pueden congelar óvulos fecundados o tejido ovárico en vistas un posible futuro embarazo. En los hombres puede afectar el esperma, por lo que se recomienda congelarlo antes del inicio del tratamiento. Es aconsejable utilizar métodos anticonceptivos, ya que la quimioterapia podría causar defectos congénitos. Más info en nuestro blog sobre sexualidad y fertilidad.

- Cambios en el estado de ánimo: la quimioterapia altera el desarrollo habitual de la vida cotidiana, por lo que en algunos casos los pacientes presentan alteraciones de su estabilidad emocional cómo tristeza o temor. Es importante que el paciente comente este hecho con su equipo tratante, para que le ofrezcan a él y a su entorno las ayudas necesarias. Más info en nuestro blog.

Es muy importante que durante el tratamiento el paciente siga una vida sana, descanse suficiente, se alimente bien (Info en nuestro blog) y siga las recomendaciones que le de su equipo médico tratante. Antes de iniciar cualquier otra medicación o suplemento alimenticio el paciente debe informarse si este puede interferir con su tratamiento.

Enlaces de interés para temas médicos relacionados con la quimioterapia

 

Para más información de calidad sobre la quimioterapia, puedes consultar las seguientes páginas web:

Página web actualizada 16/12/2019 15:39:18