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María José

Mª José, ex-paciente de LMA

"Me llamo María José y el 27 de enero de 2011, después de cumplir 27 años, recibí una noticia que cambió el rumbo de mi vida. Me diagnosticaron leucemia mieloblástica aguda de cariotipo complejo. Cuando me lo dijo el médico todo cambió y me di cuenta de que tenemos un tiempo limitado y de que no por el hecho de ser joven debo tener salud. Luego me sentí confundida y derrotada porque hacía unos días había perdido mi trabajo. Quería llorar pero no podía.

Mientras me trasladaban a mi habitación me sentía asustada, tenía ganas de gritar, seguía sin entender nada y en el momento que me presentaron a mi compañera de habitación realmente comprendí la gravedad de esta enfermedad y lo fuerte que iba a tener que ser para poder sobrellevar todo lo que iba a venir.

Tres días después empezaron las  quimios, los sangrados de la nariz, los dolores, las náuseas, los vómitos, las noches interminables de fiebre... Dejé de comer, de beber agua porque me hacía daño; era como estar en un desierto, perdida. Quería morir, lo único que me mantenía en pie era el amor de mi familia, de mis amigos, el cariño de mis compañeras de habitación, su fuerza, el espíritu de lucha tan grande de todas las personas que estaban a mí alrededor. Poco a poco todos ellos me fueron contagiando de esa fuerza, de sus ánimos, de todo el cariño que recibía.

Después de cinco meses de tratamiento llegó el día cero, el día de mi trasplante de médula, el tan ansiado día. Mis donantes fueron mi mamá, que me ha dado dos veces la vida, y una madre anónima y generosa que donó sangre del cordón umbilical de su niño.

Mª Jose, ex-paciente de leucemia, durante el tratamiento

Y qué puedo decir, que mi vida cambió para bien, que no todo fue sufrimiento, que hubieron momentos muy alegres, como cuando vi a mis compañeras recuperarse, que todo esto me ha enseñado a valorar todo lo que tenía y no veía, a disfrutar de un vaso de agua, de la luz del sol, de ver la gente caminar por la calle; a volver a ser feliz con las cosas simples de la vida.

Dos años más tarde me encuentro muy bien. He podido viajar por lugares increíbles, he vuelto a estudiar, a trabajar y soy muy feliz. Me siento mucho mejor que antes. Es como si ahora fuese una versión mejorada de mí.

Mª José, ex-paciente de leucemia, durante la Semana contra la leucemia 2012

Pero la lección más importante es la que me dejó mi primera compañera de habitación del hospital, que no es triunfador el que gana, sino el que nunca se rinde...Ella lamentablemente no superó la leucemia pero su luz continúa brillando en todas las personas que la conocimos.

Este testimonio va dedicado a ella y a su familia, ¡a los que quiero y admiro un montón!"

Página web actualizada 09/07/2019 16:37:26