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Silvia

Hola,

Mi relación con la leucemia empieza el 18 de enero de 2017, justamente ese día es el cumpleaños de mi hijo y nuestro aniversario de bodas. Aquel día todo parecía normal, pero llamaron a mi marido del hospital para decirle que los resultados de la analítica que me habían hecho no eran buenos y tenía que ser ingresada con urgencia.

Cuando en el hospital me dijeron que tenía leucemia linfoblástica aguda se me vino el mundo encima. Me hicieron una primera tanda de quimioterapia que no fue suficiente, así que decidieron repetirla. Esta segunda vez fue una quimioterapia aún más agresiva. A las complicaciones habituales de la quimioterapia se sumaron infecciones varias que obligaron a los médicos a suministrarme incluso morfina para el dolor. Pero salí de todas esas infecciones y quedé en remisión completa. 

Aun así, era necesario hacer un trasplante de médula ósea y no tenía un familiar compatible. La Fundación Josep Carreras me encontró un donante alemán compatible. De él solo conozco su nacionalidad, que tenía 21 años, que era muy deportista, y lo más importante: que éramos 100% compatibles. Él me dio la vida. Ahora me estoy recuperando y cada día voy mejor.

Gracias a la Fundación Josep Carreras por el piso que nos dejaron en Barcelona, dentro de todo lo malo que me estaba pasando aquello fue muy bonito. Y gracias a mis doctores, enfermeros y auxiliares de Tarragona y, como no, a los de Barcelona.

Y, por supuesto, a mi marido, mi familia y mi familia política.

Gracias a todos.

Silvia

 

Página web actualizada 11/04/2019 13:12:35